Sí, sí…cómo lo leéis… Cupcakes salados y no tienen
nada que envidiar a las dulces y eso que yo soy muy, pero que muy golosa!
Siento no poder citar la fuente
pero hace tiempo y tampoco estaba en el mundo blog así que no me apunté la
dirección…
* 1 yogur natural
* 200 gr de harina de trigo (yo usé especial repostería, pero sirven todas)
* 1 cucharada de levadura
* 1 cucharada de sal
* 2 cucharadas de nata para cocinar (si abrimos un bote, la que nos sobra la ponemos congelar)
* Pimienta negra molida
* 150 gr de queso de cabra (yo usé el de medallones de President)
* 4 Cebollas
Para decorar yo usé queso de untar Philadelphia y
cebolla crujiente. Para decorar también podéis usar crema de queso y nueces.
Cuando ya lo tenemos todo, empezamos a preparar
estas deliciosas Cupcakes!
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1. Cortamos la cebolla y
la sofreímos (a fuego lento).
2. Añadimos dos
cucharadas generosas de azúcar y removemos hasta que esté pochada.
3.Añadimos un chorrito de vinagre y removemos hasta que se evapore.
4. Reservamos
Un vez la cebolla preparada, el resto es muy rápido.
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1. Precalentamos el horno
a 180º
- 2. Batimos los huevos con
el aceite hasta que espumen.
3.Añadimos el yogur, los ingredientes secos y la nata y removemos con manualmente hasta que veamos que la mezcla se queda homogénea.
Ya tenemos la masa, así que sólo nos queda añadir
la cebolla caramelizada (intentando que no tenga mucho aceite) y el queso de
cabra que lo vamos troceando con los dedos, ni muy grandes ni muy pequeños.
Todo listo!! Nos queda ponerlas en los moldes y
hornear hasta que estén doradas.
Las dejamos hasta que se enfríen ya que si colocamos el frosting mientras están calientes se nos va a derretir. Y ahora a decorarlas como queráis, yo no puse mucho
frosting porque ya lleva queso la cupcake.
Para el frosting, solo necesitamos una tarrina de
queso Philadephia y pimienta negra. Lo batimos, y con la manga pastelera
dejamos volar la imaginación.